Apenitas hice tarta de duraznos y frambuesas

Cómo preparar una tarta de duraznos y frambuesas con crema pastelera


Hace unos días les di una receta distinta de masa sablée. Experimenté una forma diferente de hacerla con la intención de hacer una tarta. 

La prueba de fuego de esta masa es que no se deforme, para eso corté unas cuantas galletas, el plan era hornearlas y ver si se habían movido.

Pero primero me ocupé de la costra de la tarta y de una crema pastelera con vainilla y licor de naranja.


Todo esto lo hice porque iba a venir un amigo a cenar. Pensaba hacer además un risotto de alcachofas, pero justo mientras terminaba la tarta y horneaba las galletas, pum, se me terminó el gas y no había modo de seguir. Le llamé en vano al señor del gas, ya era muy tarde.

Entonces me resigné a ir a cenar hamburguesas, volver a casa para el postre y hornear las galletas hasta el día siguiente. 

La tarta quedó increíble y al día siguiente las galletas pasaron la prueba, de haberse deformado no hubiera podido hacer esto:


Mientras las galletas quedaron ricas y muy bonitas, la tarta quedó espectacular. Aquí tienen la receta. Es laboriosa, sí, pero el resultado vale la pena de verdad.

Ingredientes

  • 1 tanto de masa sablée (aquí tengo las recetas 1 y 2 para prepararla, elige la que prefieras, yo usé la número 2)
  • 1 taza de leche
  • 1 vaina de vainilla
  • 3 cucharadas de fécula de maíz
  • 1/4 de taza de azúcar
  • 3 yemas de huevo
  • 1 cucharada sopera de licor de naranja
  • 1 lata grande de duraznos en almíbar en rebanadas
  • 200 gr de frambuesas frescas
  • 2 cucharadas de jalea de chabacano o de manzana
Y se cocina así

  1. Extiéndela masa, cubre con ella el fondo y los bordes de un molde de tarta y mete al refrigerador por 20 minutos para que se endurezca de nuevo
  2. Precalienta el horno a 165º C y hornea la masa por 30 minutos o hasta que los bordes se vean dorados y el centro se vea seco
  3. Mientras, en una olla de fondo grueso calienta a fuego muy lento la leche junto con la vainilla abierta a lo largo para que suelte las semillas
  4. Pasa dos cucharadas de leche tibia a un tazón y con un globo batidor incorpora el azúcar, las yemas y la fécula de maíz; incorpora perfectamente
  5. Cuando la leche alcance unos 70ºC, retira la vainilla y añáde la leche muy poco a poco a la mezcla de yemas, batiendo rápidamente para que no se cocine el huevo
  6. Una vez todo incorporado, regresa a la olla y cocina a fuego muy lento sin dejar de batir hasta que espese; cuida a tocar bien el fondo y los bordes de la olla al batir, para que no se cocine el huevo
  7. Cuela esta mezcla y añádele el licor de naranja; cubre con plástico que toque la crema para que no se forme nata en la superficie; refrigera
  8. El secreto para esta tarta es no añadir la crema a la costra hasta que ambas estén completamente frías; si lo haces antes, la masa absorberá la humedad de la crema y se arruinará la consistencia, así que espera lo necesario y luego añade la crema sobre la costra de masa sablée
  9. Cuela perfectamente los duraznos y luego acomódalos sobre la crema; añade las frambuesas ya desinfectadas y secas
  10. A fuego muy bajo, derrite la jalea de chabacano o manzana, cuando esté líquida, barniza con ella la fruta para que se vea brillante
  11. Refrigera por varias horas para que la crema cuaje
Les dije que era laborioso, pero el resultado es increíble. ¡Pruébenla!

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